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Enrique de Navarra y Margarita de Valois. A la derecha, Colingny y Carlos IX

Enrique de Navarra y Margarita de Valois. A la derecha, Coligny y Carlos IX.

La Matanza de San Bartolomé: Catalina vs Coligny

Perdonad por la tardanza en hacer la primera entrada del año, ¡pero ya está aquí! Hoy hablamos sobre La Reina Margot, un film basado en un libro de Alejandro Dumas. Nos situamos en la Francia del siglo XVI, en tiempos contemporáneos a Felipe II. El film empieza en 1572, año en que se produce una de las grandes masacres civiles en la sociedad francesa. Puesto que es un tema bastante complejo dividiremos el análisis en dos entradas. Esta primera la dedicaremos a hacer una pequeña introducción política y a la noche de Sant Bartolomé, episodio central del film.

La protagonista del film es Margarita de Valois, hermana del rey de Francia -Carlos IX-, e hija de Catalina de Médici. Por otro lado, Carlos tenía dos hermanos más, Enrique de Anjou –hijo predilecto de Catalina- y Francisco de Alençon.

Para los que desconozcan el siglo XVI francés cabe decir que fue un siglo de guerras civiles y turbulencias internas conocidas como “guerras de religión” donde el problema principal era la presencia de protestantes en un país católico. En opinión de Roger Price, es posible que el protestantismo llegara a ser de una cuarta o una quinta parte de la población, especialmente entre profesionales y artesanos de las ciudades (PRICE: 1998, 57). Asimismo, esta situación de conflicto no se puede explicar sin tener presente la oposición política del país a la monarquía hispánica (TENENTI: 2003, 109). Posteriormente podremos ver como el propio Felipe II intentó, en varias ocasiones, intervenir, directa o indirectamente, en la política francesa.

 Catalina, aún siendo católica, fue, junto al almirante Coligny, los verdaderos artífices de las decisiones políticas del momento. Estaba decidida a conseguir una alianza con los protestantes para actuar de contrapeso de la monarquía hispánica y Roma. Pero la fuerza católica en Francia era muy importante y si accedía al plan de Coligny a intervenir contra Felipe II en los Países Bajos provocaría una guerra civil en Francia por apoyar a los protestantes. Sin embargo, Coligny, hombre de confianza de Carlos IX, había convencido al monarca de tal forma que sabemos que llegó a decir:

«Todas mis fantasías están orientadas a oponerme a la grandeza de los españoles y pienso conducirme en ello lo más diestramente que me sea posible» (HERITIER: 1976, 295).

Incluso dijo que quería «asentarle la cabeza al rey Católico y dar ánimos a esos Gueux de los Países Bajos» (HERITIER: 1976, 295).

Catalina, ante esta situación, tenía claro que debía acabar con Coligny y planeó su muerte junto con su hijo predilecto, Anjou, quien debía coordinar el complot. Esto ocurrió ya antes de la boda de Margot que vemos en el film pero no se llevó a cabo hasta después de la boda. Una anécdota del film es que Enrique, durante la ceremonia, recrimina a Margot que su madre había asesinado a la suya. Creemos que Juana de Albret, que fue a París para la boda de su hijo, no murió envenenada sino cancerosa o tuberculosa y por tanto Catalina no tuvo nada que ver en eso.

Volviendo a Coligny, como vemos en el film, el asesinato no sale bien y es herido levemente. Catalina es consciente de que si se descubre la trama, Carlos reaccionaría ajusticiando a su hermano, a quien odia, y exiliando a su madre. (HERITIER: 1976, 307).

La reina madre sabía que tarde o temprano se descubriría la verdad y debían actuar antes de que llegara el momento. La solución fue la siguiente: Catalina y Anjou hablaron al rey de un supuesto complot para asesinarle a él y a toda la familia Valois como venganza del intento de asesinato. Carlos, cuya mente era demasiado débil, se ve incapaz de tomar una decisión. Ante esto, su madre, en un acto muy inteligente, decide salir de la sala junto con Anjou pero antes le pregunta si tiene miedo. Carlos, envidioso de Anjou y su fama, reaccionó con una locura furiosa al grito de “¡Qué los maten! ¡Qué los maten!”(HERITIER: 1976, 311).

Todo esto es bastante semejante a las escenas del film. Pero en realidad el rey no dice en ningún momento a quien deben matar. Fue durante la víspera de San Bartolomé cuando Catalina y cinco compañeros más decidieron a quien debían matar. En principio sólo iban a ser unos elegidos, pero una vez sonaron las campanas que debían iniciar la masacre, la reina madre se dio cuenta de lo que había hecho. Para salvarse ella y su hijo preferido, había desencadenado el caos en París; un caos que no tardó en extenderse por las provincias donde duró seis largos días. Sin querer, había provocado que Felipe II y la Santa Sede aplaudieran su acción.

 Bibliografía

  • HERITIER, Jean. Catalina de Medicis. Madrid: Ediciones Castilla, 1976.
  • PRICE, Roger. Historia de Francia. Madrid: Cambridge University Press, 1998.
  • TENENTI, Alberto. La edad moderna. Siglos XVI-XVIII. Barcelona: Crítica, 2003.

 

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